Afirman que el ejercicio nocturno reduce más el riesgo de morir

La actividad física es saludable en cualquier momento del día. Pero estudios recientes mostraron que hacerla de noche resultaría aún más beneficiosa.

Contra lo que se cree, no sería perjudicial para dormir las horas suficientes.

Horario recomendado. La mejor diferencia la lograron quienes buscaban bajar de peso, según el estudio.

¿Cuándo es el mejor momento para hacer ejercicio? Es una pregunta sencilla con una cantidad frustrante de respuestas, basadas en resultados de investigaciones que pueden resultar contradictorias.

La última prueba de eso surgió el mes pasado de un grupo de investigadores de Australia, quienes argumentaron que el momento más saludable para transpirar era la noche, al menos para quienes tienen sobrepeso.

El estudio llevado a cabo por el grupo analizó a 30.000 personas de mediana edad con obesidad y encontró que quienes hacían ejercicio nocturno mostraban un 28% menos de probabilidades de morir por cualquier causa que quienes hacían ejercicio por la mañana o por la tarde.

"Nos sorprendió la brecha", comentó Angelo Sabag, fisiólogo del ejercicio de la Universidad de Sydney que dirigió el estudio. El equipo esperaba ver cierto beneficio relacionado con la ejercitación nocturna, pero "no pensamos que la reducción del riesgo llegara a ser tan pronunciada como lo fue".

¿Eso significa entonces que los nadadores y corredores nocturnos tuvieron la idea más adecuada desde el principio? "No está resuelta la cuestión", dijo Juleen Zierath, fisióloga del Instituto Karolinska de Suecia. “Es un área de investigación que viene emergiendo. No hemos hecho todos los experimentos. Estamos aprendiendo mucho”.

Ningún estudio puede determinar por sí solo cuándo se debe hacer ejercicio. Para mucha gente la elección se reduce a sus objetivos de alcanzar un estado físico en particular, a sus horarios de trabajo y a sus preferencias.

Según un estudio de 2022, el ejercicio matutino puede ser especialmente beneficioso para la salud del corazón. También puede llevar a que se duerma mejor.

Y si se trata de perder peso, se han presentado buenos argumentos en apoyo de la ejercitación matinal. Un estudio publicado el año pasado en la revista especializada Obesity detectó que las personas que hacían ejercicio entre las 7 y las 9 de la mañana tenían un índice de masa corporal más bajo que sus contrapartes que hacían ejercicio a la tarde o la noche, si bien a lo largo del tiempo no se continuó registrando a los grupos analizados, a diferencia del estudio australiano, que siguió a cada participante durante un promedio de ocho años.

Desde luego, el mayor argumento en favor del ejercicio matutino puede ser puramente práctico. "Para mucha gente la mañana es más conveniente", observa Shawn Youngstedt, profesor de ciencias del ejercicio en la Universidad Estatal de Arizona, de Estados Unidos.

Aun cuando levantarse temprano para hacer gimnasia puede ser una dificultad al principio, ejercitarse matinalmente no interfiere en las reuniones por Zoom, en los encuentros para jugar a algo ni en tu última maratón de Netflix.

Algunos estudios reducidos indican que el mejor momento para hacer ejercicio, por lo menos en lo que se refiere a atletas de élite, podría ser el menos conveniente para muchas personas que no lo somos.

La temperatura corporal, que es más baja por la mañana pero alcanza su punto máximo al final de la tarde, influye en el rendimiento gimnástico.

Varios estudios pequeños recientes con atletas de competencia sugieren que la temperatura corporal más baja reduce el rendimiento (aunque los ejercicios de calentamiento ayudan a contrarrestarlo) y que los entrenamientos por la tarde los ayudan a desempeñarse mejor y dormir más tiempo.

Si disponés del lujo de contar con tiempo suficiente, un estudio reducido realizado en Nueva Zelanda descubrió que podría ser útil hacer una siesta primero.

En lo que respecta a quienes no somos atletas, otro estudio chino de 92.000 personas averiguó que, en función del corazón, el mejor momento para hacer ejercicio es entre las 11 y las 17.

"La principal diferencia es la población observada", señaló Angelo Sabag. Su estudio se limitó a personas obesas, mientras que el estudio chino no. "La gente con obesidad puede ser más sensible a los efectos del ejercicio según la hora del día", puntualizó el fisiólogo.

Este último estudio probablemente no resuelva el debate, pero sin duda apunta a que quienes luchan contra la obesidad podrían beneficiarse con un entrenamiento más tardío.

El ejercicio hace que la insulina actúe con mayor eficacia en la disminución de los niveles de azúcar en sangre, lo cual evita a su vez el aumento de peso y la diabetes tipo 2, consecuencia común y realmente devastadora de la obesidad.

"Por la noche, tu resistencia a la insulina alcanza el grado más alto", destacó Sabag. "Entonces, si podés compensar ese cambio natural en la sensibilidad a la insulina haciendo ejercicio", explicó, podés achicar tus niveles de glucosa en sangre y así ayudar a mantener a raya la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

Una preocupación que persiste con respecto al ejercicio nocturno es que la actividad puede alterar el sueño. Sin embargo, algunos expertos aducen que estas preocupaciones son desproporcionadas.

Algo en lo que los expertos en salud pública sin duda están de acuerdo es en que en su mayoría los estadounidenses son demasiado sedentarios. Y en que cualquier movimiento es un buen movimiento.

En una edición reciente de su boletín que analizaba el estudio australiano, Arnold Schwarzenegger (físicoculturista, actor y ex gobernador del estado de California) parecía coincidir con él. Citaba allí un estudio de 2023 donde se sugiere que realmente no hay ninguna diferencia en los resultados según sea la hora del día en que se hace ejercicio. En cuyo caso, solo es cuestión de qué te da mejor resultado a vos.

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